viernes, 10 de diciembre de 2010

FORMACIÒN CATÒLICA

EL FENÓMENO DEL CAMBIO de religión en sede cristiana




De estas señalamos las más permanentes: diferencias de interpretación personal doctrinal, en la relación a la interpretación original, por las cuales sus exposiciones están decididos a sacrificar el todo plan integrador de Dios, a la parte, que es la propia postura asumida; diferencias generadas por el ejercicio de la autoridad en la comunidad original, sea por la competencia propia de los oponentes, o por la arbitrariedad de la autoridad legitima, que los afectados no pueden superar, optando por crear una propia organización que rivalice con la precedente; diferencias sugeridas por el escándalo que produce el que pocos o muchos cristianos, de diverso rango, no vivan de acuerdo a lo que predican y haya siempre personas más atentas a lo que hacen los demás que a su propio compromiso de coherencia y también personas que por una postura puritana o maniquea sienta que los pecadores les pueden contaminar razón por la cual crea una comunidad idealmente perfecta en la cual todos son buenos; presencia eventual de personas interesadas en obtener una sola ganancia económica a partir de hincar un nuevo grupo religioso, cuyos seguidores, aportaran jugosas ganancias al líder; y , desde luego la intervención de estructuras, sobre todo políticas, interesadas en obtener un beneficio apoyando una escisión.



La racionalización más socorrida en este tipo de eventos será atribuir a Dios mismo la iniciativa de fundar, establecer o restablecer su iglesia, visto que lo anterior fundación se ha descarriado, son lo cual se abre la puerta a un sinnúmero de nuevas revelaciones divinas, cuyo objetivo es llamar a nuevos fundadores de la iglesia a volver a iniciar una obra que al parecer no tiene garantía alguna de perdurar y que, invariablemente, habrá que oponer a la anterior iglesia por medio de un proselitismo tanto más agresivo cuanto más convencidos estén los seguidores de que lo que hacen es voluntad de Dios.



Indiscutiblemente, esta racionalización contraviene toda la lógica de revelación evangélica, sea desde el punto de vista del plan divino de reintegrar al género humano, como del mismo concepto de Dios que cambia tales posturas exhiben. En efecto, un Dios que cambia una y otra vez de plan, que están continuamente implicado a unas u otras personas en la fundación o refundación de una iglesia, que abandona sin cesar el proyecto anterior en el cual no solo participaban personas inmorales o malas, sino muchas otras de recto juicio y vida coherente, niega por completo la imagen del Dios que , o exige al hombre un con la mejor intención, puede fallar, actitudes, que desde luego no corresponden al rostro de Dios en el Evangelio. La enseñanza de Jesús en lo que mira ser y quehacer de la iglesia que Él establece superar con mucho este tipo de racionalizaciones o posturas como podemos cotejar en los evangelios.



Por otro lado, debemos advertir que no todos los tiempos son propicios a la sectorización religiosa, qué está, con frecuencia, no es sino otro síntoma de una realidad social más amplia y compleja a la cual podemos llamar cambio de época, crisis de civilización, inestabilidad por crecimiento o por choque : condiciones que suelen relativizar los valores y las creencias, que aflojan o suelen las amarras; por lo mismo, así hoy en día tantas personas rompen los vínculos familiares, sean del matrimonio relación padres e hijos, así como también tiende a romper los vínculos religiosos, ya que la pertenecía a una iglesia no se vive ya en una dinámica familiar que impide cambiar de religión, del mismo modo es que no se puede cambiar de padres, sino en una dinámica floja, superficial en que todo vinculo es flexible, sujeto a las normas subjetivas de la emoción, el gusto, la convivencia o la oferta de mercado. Es evidente que la sustancia misma del cristianismo no se puede conciliar con este tipo de posturas horizontales en los cuales la religión deja de ser un proyecto trascendente para reducirse a un mero satisfactor.





ESCUELA PARA PADRES

PADRES DIVORCIADOS

  Actualmente nuestro país y el mundo entero registran los mayores índices de divorcio de todos los tiempos. En México el 70% de los matrimonios termina en divorcio. Reflejo indiscutible de una sociedad falta de compromiso personal, de carencias personales no resultas del pasado y pensar que en el otro se podrán resolver, que el compañero o compañera son responsables de la propia felicidad y la falta de habilidad para darse uno mismo lo que necesita.
Sean cuales sean las causas que orillan a tomar esta decisión, es necesario saber e informarse de la mejor forma de llevar a cabo este proceso en beneficio de los hijos.

 
Loreto Aldunate nos presenta los siguientes aspectos a considerar durante un divorcio en su Guía de apoyo para padres divorciados.

 
Guía de apoyo para padres divorciados
 
Algunos temas importantes a considerar:
  • Un buen divorcio es preferible a un mal matrimonio. Es importante comprometerse a hacer las cosas mejor de lo que se hicieron durante el matrimonio
  • La opción de disolver la familia tradicional es preferible a enseñar mediante el ejemplo cómo vivir sin amor, respeto, honestidad y en conflictos continuos.
  • El divorcio no necesariamente tiene que afectar a los niños negativamente si los padres deciden que en todas las decisiones van a tomar en cuenta EL BIENESTAR DE LOS NIÑOS
  • La preparación para todas las transiciones es importante: Explicar detalles/planes/el hecho de que la separación de los padres NO ES SU culpa
  • Tener un PLAN específico para mantener el contacto regular con ambos padres es crucial, excepto en los casos de violencia doméstica/abuso corporal, sexual, emocional
  • Evitar discusiones de temas de adultos en presencia de los niños; no es importante que sepan todos los detalles de lo que llevó a la separación; según crezcan, irán preguntando y podrán procesar la información con menos dificultades
  • Los ex-esposos deben trabajar en cómo desarrollar una mejor comunicación con respecto a todo lo que concierne a los hijos, independientemente de los problemas entre ellos
  • Acceso y participación de ambos padres es importante por el tiempo que los hijos lo necesiten.
A continuación se exponen diversas preguntas que suelen hacerse los niños cuando los padres se divorcian. El saber como padres que estas preguntas son normales y el tener claras sus respuestas, favorece el camino hacia una mejor comunicación durante el proceso.

  • ¿Por qué?
  • ¿Es mi culpa?
  • ¿Qué tal si los dos me dejan?
  • ¿Qué va a pasar conmigo ahora?
  • ¿Qué va a pasar ahora? 
  • ¿Qué se supone que haga yo?
  • ¿Puedo arreglar esto?
  • ¿De qué lado estoy?
  • ¿Cuándo me voy a sentir mejor?
  • ¿Cuándo se mejorarán las cosas?
  • ¿Se normalizarán las cosas algún día?
La reacción de cada niño al divorcio de sus padres depende de su nivel de desarrollo, su personalidad y temperamento, sus estilos de aprendizaje, sus fortalezas y debilidades particulares, y sus necesidades únicas. A continuación expondremos las reacciones que suelen evidenciarse según etapa evolutiva del niño.

 
El Divorcio de acuerdo a las Etapas del Desarrollo de los Niños
Bebés (0-1 año):-
  • No comprenden las razones del conflicto, pero se dan cuenta del clima emocional del hogar, sienten la tensión y el descontento.
  • - Se dan cuenta de los cambios en los niveles de energía y en estado emocional de los padres.
  • - Se dan cuenta de cuando uno de los padres ya no está en el hogar.
  • - Dependen totalmente de los adultos que los cuidan.
  • - Comienzan a desarrollar confianza en otros y en el mundo.
  • - Cuánto tiempo se pase con los bebés determina la formación de los lazos afectivos.
  • - Fíjese si muestran señales de malestar. Si lucen más irritables, nerviosos, si demuestran más rabietas, pérdida de apetito, o retrasos en su desarrollo.
  • - Hágales sentirse seguros demostrándoles afecto, meciéndoles, tocándoles, hablándoles con cariño.
  • - Mantenga sus juguetes y objetos favoritos a la mano.
  • - Mantenga las rutinas lo más posible.
  • Introducir personas nuevas gradualmente.
Niños pequeños (1-3 años):
  • Necesitan estabilidad y predictibilidad.
  •  Son egocéntricos: creen que causan todo lo que pasa.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: llanto excesivo, apego extremo, dificultades al dormir, pesadillas, ansiedad de separación, regresión a comportamientos más inmaduros.
  • Ofrecerles más atención y cariño, especialmente a la hora de separarse.
  • Hablar sobre el divorcio a un nivel que puedan comprender.
  • Hacerles sentir seguros con muestras de afecto verbales y físicas.
  • Demostrar que comprenden su malestar.
  • Mantener las rutinas lo más posible.
  • Introducir personas nuevas gradualmente.
Niños de edad preescolar (3-5 años):

 
  • Necesitan estabilidad y predictibilidad.
  • Son egocéntricos. Creen que causan todo lo que pasa, piensan que pueden controlar los eventos, se sienten responsables o culpables del divorcio.
  • Tienen fantasías sobre la reconciliación de los padres.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: tristeza, confusión, preocupaciones, temores, pesadillas, agresión, regresión a comportamientos más inmaduros, aislamiento, apego extremo, quejosos.
  •  Hablar sobre el divorcio a un nivel que puedan comprender.
  • Hacerles sentir seguros con muestras de afecto verbales y físicas. 
  • Leerles libros sobre el divorcio.
  • Animarles a hacer preguntas y a hablar sobre sus sentimientos y pensamientos.
  • Demostrar sensibilidad a sus temores.
  • Decirles repetidamente que no son responsables por el conflicto o el divorcio.
  • Apoyar la relación de los niños con el otro padre, a menos que sea peligroso.
  • Mantener las rutinas lo más posible.
  • Introducir personas nuevas gradualmente.

 Niños de escuela primaria (5-12 años):
  • - Se dan cuenta de lo que pasa, pero carecen de las destrezas necesarias para lidiar con los conflictos.
  • - Pueden comprender el concepto de divorcio.
  • - Penan la pérdida de la familia como era antes del divorcio.
  • - Pueden sentirse rechazados por los padres.
  • - Tienden a culpar a otros, a menudo a uno de los padres.
  • - Hablar sobre el divorcio a un nivel que puedan comprender.
  • - Fíjese si muestran señales de malestar: tristeza, problemas académicos y/o sociales en la escuela, comportamiento inapropiado, achaques físicos, conflictos entre hermanos por competencia.
  • Hacerles sentir seguros con muestras de afecto verbales y físicas. 
  • Leer libros sobre el divorcio.
  • Animarles a hacer preguntas y a hablar sobre sus sentimientos y pensamientos. 
  • Demostrar sensibilidad a sus temores. 
  • Decirles repetidamente que no son responsables por el conflicto o el divorcio. 
  • Apoyar la relación de los niños con el otro padre, a menos que sea peligroso. 
  • Mantener las rutinas lo más posible. 
  • Introducir personas nuevas gradualmente.
Adolescentes (13-17 años):
  • Están más envueltos con su grupo de pares y dependen menos de sus padres que los niños menores.
  • Les preocupa el impacto del divorcio en sus relaciones.
  • ienten dudas de sus propias capacidades de establecer relaciones a largo plazo.
  •  Pueden tratar de tomar ventaja de los padres.
  • Mantener abiertas las vías de comunicación.
  • Ser justo y razonable al asignarles responsabilidades.
  • Apoyar la relación de los muchachos con el otro padre, a menos que sea peligroso.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: ira y hostilidad extrema, actitud desafiante, preocupación por asuntos financieros u otros asuntos de adultos, auto-concepto disminuido, aislamiento, problemas académicos o sociales en la escuela, comportamientos impredecibles o arriesgados.


 

EDUCACION INICIAL

Desarrollo del lenguaje del bebé de 9 a 10 meses


En esta subetapa puede que el niño empiece realmente a decir palabras cortas, pero normalmente esto no es más que la repetición de lo que dicen los demás, pues es todavía imitación.

Aquí las respuestas del niño son ajustes diferenciales entre la muestra y la expresión de los interlocutores que entran en relación con él, mostrando de una manera patente la comprensión de algunas palabras y/o expresiones aisladas.

En esta edad el niño manifiesta comportamientos claramente intencionados y, por tanto, inteligentes. La incorporación de los músculos accesorios del habla y de la masticación aumenta la destreza de la lengua y de los labios, favoreciendo la vocalización articulada.

El niño muestra especial interés por imitar gestos y sonidos y por comunicarse, lo cual le induce a aprender rápidamente el lenguaje. Esto hace que se entregue a repeticiones espontáneas que suelen ser reforzadas por los padres, quienes también imitan y repiten varias veces con él.

jueves, 9 de diciembre de 2010

ESCUELA PARA PADRES

10 CALVES PARA PA EDUCACIÓN DE TUS HIJOS

1 Los padres deben educar la voluntad de los hijos y sus sentimientos. Preparar a un hijo para la vida no es satisfacer todas sus voluntades y todos sus caprichos.
  • Enseña a tu hijo a renunciar y a oír "no".
  • No impongas la renuncia, pero llévalo a aceptarla libremente.
  • Señala la razón del renunciar, su valor y necesidad para la vida.
  • Si no aprende ahora a decir no a lo permitido, luego no sabrá decir no a lo prohibido.
  • El exceso de mimos echa a perder a los niños; los hijos muy mimados sufren mucho en la vida. Vivirán siempre alterados e inseguros.
  • El exceso de mimos y de censuras, críticas y castigos es la principal causa de inseguridad en los jóvenes. Los grandes hombres de la historia soportaron pruebas y privaciones en la vida. Poco se puede esperar de los hombres que nunca supieron lo que son privaciones, renuncias y sacrificios.
2 La cólera es nociva para la educación de los hijos. La ira nos lleva a decir palabras sin pensar y a actuar irreflexivamente.
  • El hablar sin pensar y el actuar sin reflexionar pueden lastimar, herir, ofender y llevar a cometer injusticias.
  • Habla con tu hijo con calma y ten actitudes ponderadas.
  • La cólera, la ira, la falta de dominio pueden hacer que se cometan desatinos.
Muchos padres, llevados por la ira del momento, hieren el corazón de los hijos con palabras semejantes a éstas:
"Tú no sirves para nada." "Maldita la hora en que te engendré." "Tú eres la vergüenza de la familia." "Tú no vales nada." "¡Tú eres un hijo indigno! "


Después, cuando estás en calma, reflexionas y te arrepientes. Pero será demasiado tarde. Las palabras ya fueron dichas y el corazón de tu hijo ya fue herido.

  • Piensa antes de hablar y reflexiona antes de actuar.
  • A un corazón herido siempre le queda una cicatriz.
  • No hables sin pensar y sin medir el alcance de tus palabras.
  • No hagas un gesto sin medir las consecuenclas.
Tu hijo es un tesoro que merece todo el amor, respeto y cariño; es un tesoro de la vida entregado en las manos de los padres.

3 El secreto que un hijo confía al padre o a la madre debe ser como una piedra lanzada al mar. Se esconde en el fondo, nadie la ve, descubre, conoce.


  • Sé siempre discreto, guarda en lo profundo del corazón el secreto de tu hijo. La confianza, una vez. perdida, difícilmente se recupera.
  • Un joven comienza a desorientarse desde el momento en que pierde la confianza en sus padres. Mientras los hijos confíen en los padres, tendrán siempre una luz que los ilumine, una guía que los conduzca y, una brújula que los oriente.
4 La mejor escuela de la vida es el ejemplo de los padres. Los hijos precisan más los ejemplos que las enseñanzas.


Los padres no les pueden exigir virtudes y cualidades que ellos no tienen. Vigilando sus propias obras, los padres estarán construyendo la moral de sus hijos. ¿Qué ejemplos les das? ¿A ti te gustaría que tus hijos hicieran lo que tú haces?


5 La misión de los padres es orientar, esclarecer, amar, comprender, incentivar. Actuar así es darle la oportunidad a tu hijo para que se afirme en la vida. El amor que los hijos reciben de los padres y la confianza que éstos depositan en ellos es para los jóvenes un seguro amparo de vida.

6 El desahogarse es una necesidad psicológica de toda persona. Tu hijo muchas veces está psicológicarnente agobiado y siente la necesidad de desahogarse. Precisa decir lo que siente.
  • Escucha con paciencia y benevolencia su desafío, aunque hable en forma agresiva e irritada.
  • Aprende a escuchar con paciencia y atención el desahogo de tu hijo y evitarás muchas discusiones, desavenencias y contrariedades.
  • Deja que tu hijo diga todo lo que siente y, cuando esté en calma, estará en condiciones de razonar y reconocer el error.
  • Comparte las dudas, angustias y problemas de tu hijo y él será tu amigo.


7 Saber escuchar en silencio es una virtud que los padres también deben tener. Antes de contradecír a tu hijo, escucha, analiza y trata de comprender lo que él quiere decir. Y después habla, pero con amor.


  • Cuando los padres se precipitan en responder o en contradecir al hijo, pueden cometer una injusticia o interpretar de modo incorrecto, y esto suscita la rebeldía del hijo.
  • Deja que tu hijo hable y oiga pacientemente, y sólo después habla, analiza, medita y dialoga con él.
  • Una persona irritada no está en condiciones de oír y comprender.
8 Deja que tu hija hable, sólo escucha. Después dialoga calma y serenamente con ella. Tal vez ella diga muchas cosas equivocadas, pero analizándolo bien encontraremos muchas verdades entre los errores.


  • Apreciar y valorizar lo bueno da mejores resultados que señalar y condenar de inmediato lo equivocado. A nadie le gusta ser refutado y censurado al instante.
  • Muchos padres no defienden la verdad, pero si sus puntos de vista para que prevalezcan sobre los puntos de vista de sus hijos.
  • El hijo no es un adversario a combatir, sino un amigo a conquista. Y para conquistar nada mejor que saber oír.
9 Tu hijo precisa consejos y recomendaciones, pero deben ser bien dosificados, dados con amor y bondad. Una andanada de consejos y recomendaciones irrita y satura. El exceso, en lugar de producir efectos positivos, trae resultados negativos. Da a tu hijo los consejos más útiles y prácticos, no los más agradables. Dale un consejo como una sugerencia y no como una imposición.
10 ¡Cuántos jóvenes aún no descubrieron el verdadero sentido de la vida! Viven y no saben por qué. Estamos en este mundo para amar y hacer el bien, el amor nos une unos a otros y todos unidos amaremos a Dios. El amor siempre trae unidad y conlleva a hacer obras de bien. Una vida sin amor es una vida vacía y sin sentido.


  • La vida nos es dada para crecer siempre más en el amor y para engrandecernos a través de la práctica del bien
  • Educar no es sólo combatir el mal, señalar y censurar los errores; educar es sobre todo íncentivar el bien, impartir buenas costumbres, valorizar las buenas obras y estimular.
  • El exceso de críticas y de censuras elimina el incentivo y el deseo del bien. Pero apreciar y valorízar las cosas buenas estimula y anima a proseguir el camino del bien y a mejorar. El exceso de críticas y censuras lo vuelve inseguro, angustiado y alterado.
  • Señala con amor los errores de tu hijo, aprecia sus virtudes, incentiva el bien y valoriza sus buenas acciones.
  • Que la crítica, la censura y la reprensión sean siempre constructivas y no destructivas. Que sean siempre positivas y no negativas.


* Recordar errores pasados y ya perdonados, desestimula y desanima. No es agradable oír siempre la misma queja, oír siempre la misma melodía de las personas que persisten en tocar la misma tecla.


* Olvida los errores cometidos por tu hijo en el pasado, e incentiva el bien en el presente, valorizando sus buenas acciones, por pequeñas que sean.


* Y así, si él fuera malo, tratará de ser bueno, y si fuera bueno se esforzará para ser mejor.





martes, 30 de noviembre de 2010

EDUCACIÒN INICIAL

DIFERENCIA ENTRE TERROR NOCTURNO Y PESADILLAS

PESADILLAS:
• Son sueños con escenas que causan miedo y angustia.
• Los síntomas se identifican con la ansiedad (sudoración, respiración agitada y llanto).
• El despertar es completo.
• El niño puede hablar sobre las escenas vividas.
• El trastorno tiene lugar durante la madrugada.
• El pequeño está consciente y puede ir en busca de sus padres.
• Los padres pueden calmarlo mediante el diálogo.
• La alteración emocional y el recuerdo del episodio perturbador son inconvenientes para que concilie de nuevo el sueño.
• Este trastorno se puede sufrir también en la preadolescencia, adolescencia y etapa adulta.
TERRORES NOCTURNOS:
• No son sueños que se puedan identificar, ya que nunca se recuerda lo ocurrido.
• Pueden mostrarse síntomas de angustia y temor pero sin consciencia.
• Aunque los ojos pueden estar abiertos, el niño sigue dormido.
• No hay reacción a las palabras de los padres.
• Pueden darse comportamientos motores como levantarse de la cama y corretear por la casa gritando obalbuceando.
• El despertar es parcial al cabo de unos minutos.
• Se dan durante el primer tercio de la noche, cuando el sueño es muy profundo.
• Se pueden incrementar las reacciones de angustia a los intentos de despertar el niño o al intentar inmovilizarlo.
• Lo habitual es que se duerman con facilidad después del episodio.

















EDUCACIÒN INICIAL

Desarrollo del lenguaje del bebé de 15 meses

Durante el primer año de vida el niño ha ido estableciendo toda una red de comunicación gestual, vocal y verbal con la familia. Las primeras expresiones vocales eran simples sonidos con una significación únicamente expresiva.


Las expresiones verbales, sin embargo, son sonidos o grupos de sonidos que ya hacen referencia a algunas entidades del medio (objetos, personas, situaciones, acontecimientos, etc.). Empero, esta secuencia de sonidos no forman todavía parte de la lengua; pues, tanto las expresiones vocales como las verbales son formas de expresión prelingüística.


A partir de los 12 meses (un año), incluso desde los 11 meses, el niño comienza a producir secuencias de sonidos bastante próximos a los elementos lexicales de la lengua adulta, o sea las palabras. Estas formas verbales próximas a la palabra, van precedidas de producciones fónicas estables que contienen elementos de significación, constituyendo estas emisiones un anticipo de la capacidad del niño para utilizar un significante que comunique un significado.


De esta forma el niño comienza con el desarrollo lexical, contando en su repertorio lingüístico 3 a 5 palabras (mamá, papá, tata, caca, etc.). Empieza también a utilizar las formas fonéticamente convencionales de la comunidad lingüística; sin embargo, aunque el niño de un año emplea idénticas palabras que el adulto, todavía no le atribuye el mismo significado a las cosas, debido precisamente a su escaso repertorio lexical.


Entre los 13 y 14 meses, el niño inicia la conocida etapa “holofrástica” (palabra-frase), en la que emite frases de una sola palabra o elementos con varios significados. Por ejemplo, la palabra “abe” (abrir) lo utiliza para expresar diferentes acciones:Abre : Abre la puerta, Abre : Pela la naranja, Abre : Pon a un lado las cosas para, y otras más.


Por esta época, los primeros pasos de comunicación verbal del niño se caracterizan por un incremento en la “denominación”, pues, ya sabe utilizar el nombre de las personas de la familia y otros próximos a él, y cuando comienza su “conversación” emplea palabras que sirven de reclamo o llamada: “¡mía, mía!” (mira, mira), etc.


A esta edad, la indicación o señalización que apareció a los 10 meses ya va acompañada de la palabra que se refiere al objeto. El niño dice palabras que designan bien el objeto de la acción, la acción misma o la persona que ha de realizarla, aunque todo esto lo hace apoyándose todavía en los gestos.


El niño comienza a comprender también los calificativos que emplea el adulto (bueno, malo, agradable o desagradable). Igualmente comprende la negación y la oposición del adulto, e incluso la interrogación como actitud.


De este modo el niño desde los 12 meses de edad inicia un largo y complejo proceso de desarrollo y, poco a poco, los significados que atribuye a las palabras se van aproximando a los significados atribuidos por el adulto. Pero, para que esto ocurra de una manera óptima, es importante que los padres estimulen léxicamente al niño, tratando de asociar siempre en las “conversaciones” el significado fónico (palabra hablada) con el significado (objeto al que hace referencia la palabra), para que el niño asocie y fije la relación en su cerebro.


En este proceso, es conveniente que los adultos utilicen sustantivos, adjetivos y acciones que forman parte de la vida diaria del niño. Esto, sin duda, contribuye de manera directa y eficaz al desarrollo del lenguaje, de la inteligencia y demás áreas con las que este aprendizaje se relaciona.

EDUCACIÒN INICIAL

Desarrollo del lenguaje del bebé de 9 a 10 meses

En esta subetapa puede que el niño empiece realmente a decir palabras cortas, pero normalmente esto no es más que la repetición de lo que dicen los demás, pues es todavía imitación.

Aquí las respuestas del niño son ajustes diferenciales entre la muestra y la expresión de los interlocutores que entran en relación con él, mostrando de una manera patente la comprensión de algunas palabras y/o expresiones aisladas.

En esta edad el niño manifiesta comportamientos claramente intencionados y, por tanto, inteligentes. La incorporación de los músculos accesorios del habla y de la masticación aumenta la destreza de la lengua y de los labios, favoreciendo la vocalización articulada.

El niño muestra especial interés por imitar gestos y sonidos y por comunicarse, lo cual le induce a aprender rápidamente el lenguaje. Esto hace que se entregue a repeticiones espontáneas que suelen ser reforzadas por los padres, quienes también imitan y repiten varias veces con él.

Estos hechos hacen que sus vocalizaciones sean mucho más variadas, contando en su repertorio con tres a cinco palabras articuladas. Pero, dado que el pequeño no dispone todavía de la aptitud necesaria para la expresión oral, se ve obligado a simplificar el lenguaje adulto. Así por ejemplo, la expresión “pa…a” del niño, señalando con su mano la panera, corresponde a la frase: “Dame pan, mamá”, la misma que irá superando progresivamente.

Por otro lado, cabe señalar que la simbiosis afectiva madre-niño que se daba en forma dominante durante los primeros ocho meses de vida, va disminuyendo gradualmente a partir de los nueve meses, permitiendo al niño “ser” y conocerse como “uno entre otros”. En esta edad es cuando comienza entonces la conquista de sí mismo, de su “Yo”, viéndose el niño en la necesidad de aprender más rápidamente el lenguaje.